En sectores como el petroquímico, minero o agroindustrial, el aire puede convertirse en un enemigo invisible. La presencia de gases inflamables, vapores o polvo combustible suspendido crea lo que se conoce como una “atmósfera explosiva”. En estos entornos, un simple interruptor, la estática de la ropa o el sobrecalentamiento de una batería pueden generar la chispa que desencadene una catástrofe.

Para evitar estos accidentes y garantizar la seguridad de los trabajadores, existe un estándar de oro a nivel mundial con el cual deben contar todos los dispositivos utilizados en zonas con riesgo de explosión: la certificación ATEX.

¿Qué es exactamente la normativa ATEX?

ATEX proviene del francés “Atmosphères Explosibles”. Es un marco normativo que surge en la Unión Europea pero cuya exigencia técnica lo ha convertido en un referente global para cualquier instalación industrial de alto riesgo.

El objetivo de la certificación es simple pero vital: asegurar que ningún equipo, herramienta o maquinaria introducida en un área de riesgo tenga la capacidad de actuar como fuente de ignición. Para lograrlo, la normativa opera bajo dos directivas principales:

¿Cuál es el principio detrás de esta norma?

Para que un producto reciba el sello de certificación ATEX, a menudo debe diseñarse bajo el principio de seguridad intrínseca.

Esto significa que la ingeniería del equipo se modifica desde su núcleo para operar con niveles de energía térmica y eléctrica tan bajos que es físicamente imposible que generen un arco eléctrico o una temperatura capaz de encender la atmósfera circundante. Incluso si el equipo se rompe, se cae o sufre un cortocircuito interno, el diseño intrínsecamente seguro “contiene” el fallo para que no trascienda al exterior.

Entendiendo la Clasificación de Zonas

La normativa ATEX no es genérica; se adapta a la realidad de cada planta industrial mediante un sistema de clasificación por Zonas, dependiendo de la frecuencia con la que el peligro está presente:

La digitalización segura: Tablets y Celulares antiexplosivos  ATEX

Históricamente, la certificación ATEX se aplicaba a motores pesados, iluminación industrial o bombas hidráulicas. Sin embargo, el desafío actual es la conectividad. Los operarios de hoy necesitan comunicarse, leer manuales digitales, operar sistemas como herramientas de control y reportar datos en tiempo real.

Aquí es donde la certificación ATEX ha logrado uno de sus mayores hitos de ingeniería: la tecnología móvil antiexplosiva.

Introducir una batería de litio convencional y circuitos de alta frecuencia (como los de un smartphone comercial) en una Zona 1 o 2 es una violación crítica de seguridad. Para solucionar esto, los ingenieros han desarrollado celulares y tablets ATEX que combinan el poder de procesamiento moderno con la seguridad en zonas con riesgos de explosión

Estos equipos logran su certificación mediante características como:

Conocé nuestros productos antiexplosivos certificados:

Celular Antiexplosivo Ecom Smart-Ex® 03 DZ2

Tablet Antiexplosiva Tab-Ex 03 DZ1

Tablet Antiexplosiva Tab-Ex 05 DZ1

Tablet Antiexplosiva Tab-Ex 05 DZ2

Gracias a este avance en la certificación, las plantas industriales no tienen que elegir entre estar conectadas y estar seguras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *